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Tiempos de metamorfosis

Noticias - Seth Gonzalez-

El tema en cuestión es la pandemia por COVID-19. Los datos duros que vemos con mayor detenimiento en redes sociales hablan de números de casos, países que manejan de una mejor o peor forma la pandemia, vemos pérdidas millonarias a nivel mundial.

Estos días hemos estado bombardeados de cuestionamientos de todo tipo, que si el gobierno de López Obrador está siendo lo suficientemente responsable, los gobiernos de China y Estados Unidos culpándose uno a otro por el virus, los más poderosos están en una carrera por tener primero una vacuna, asimismo la gente de a pie, que somos casi todos, opinamos con base en lo que se lee en Facebook, Twitter, etc., es decir, una marea de desinformación, al final una gran división y mucho comportamiento lleno de superioridad moral.

El filósofo esloveno Slavoj Žižek dice:

“No soy utópico, no apelo a la solidaridad entre los pueblos. Al contrario, creo que la actual crisis demuestra que la solidaridad y la cooperación responden al instinto de supervivencia de cada uno de nosotros, y que es la única respuesta racional y egoísta que existe. No sólo para el coronavirus […] Como ha dicho Owen Jones, la crisis del clima mata a más gente que el coronavirus, sin que sintamos pánico por ello”.

Byung-Chul Han, el filósofo surcoreano dice:

“Los países asiáticos están gestionando mejor esta crisis que Occidente. Mientras allí se trabaja con datos y mascarillas, aquí se llega tarde y se cierran fronteras… Sospechan que en el big data podría encerrarse un potencial enorme para defenderse de la pandemia. Se podría decir que en Asia las epidemias no las combaten solo los virólogos y epidemiólogos, sino sobre todo también los informáticos y los especialistas en macrodatos. Un cambio de paradigma del que Europa todavía no se ha enterado…”

El Geopolitólogo Alfredo Jalife Rahme por otro lado publica:

“El Covid 19 no trastoca el nuevo (des)orden global tripolar (China, Rusia y Estados Unidos); sólo lo profundiza.”

En su artículo de la jornada el Dr. Jalife cita un artículo de Nahal Toosi y Adam Behsudi:

“Virus pushes U.S.-Chinese relationship toward fracture”.

Aunado a lo que dicen y puntualizan estas mentes privilegiadas, es clave observar lo que vivimos en países con tanta desigualdad social como México, raya en lo imposible pensar que haya un aislamiento total, observemos que el año pasado del 100% de la población laboralmente activa, el 27.5% se encuentra en el negocio informal, asimismo el 99.7% de las empresas son pymes (micro, pequeñas y medianas). En conjunto, generan 42% del Producto Interno Bruto (PIB) y 64% del empleo del país (Secretaría de Economía, 2001).
Kant sobre las leyes del Estado: “Obedezca, pero piense, mantenga la libertad de pensamiento”.

Gente doblemente vulnerable, por su condición social y por el Covid-19.

En lo personal creo que la construcción parte de la crítica que se acompaña de propuestas y acciones, es entonces que en este mar de información sugiero ser selectivos con lo que leemos, dar doble clic y llegar a las fuentes, asimismo dar crédito a la formación académica de los informantes.

Para los ciudadanos de a pie, en nuestra cotidianidad, no nos queda del todo claro el impacto de la caída de la bolsa de valores, lo que está claro es si hay dinero o no para llevar a casa, para pagar los recibos, entre otras cosas, es entonces donde hay que ejercer la libertad de pensamiento, es evidente que los monopolios y millonarios tendrán pérdidas bastante considerables, pero les aseguro que no va faltar comida en sus mesas, la diferencia para ellos está en cuantas generaciones podrán vivir con la fortuna que hoy tienen, en nuestro caso, los de abajo es un tema de vida o muerte.

Por otro lado toda construcción se inicia de abajo hacia arriba, primero hay planos, se analiza el contexto y se construye.

Hagamos lo mismo, si consumimos desde abajo permitiremos que ese recurso se distribuya donde más hace falta.

Hace días había una gran polémica respecto a las empresas que dieron días libres sin goce de sueldo por la pandemia actual, entonces la sociedad reaccionó enojada haciendo mención que no consumirían más en esos establecimientos, a mi parecer, que mucha gente tenga como única opción trabajar en estas franquicias monopólicas es ya una consecuencia de no ejercer nuestra libertad de pensamiento y elegir dónde y por qué consumir en determinados establecimientos.

¿Cuántos de ustedes conocen a gente con mucho talento que han tenido que desistir de sus sueños pues no pueden vivir de lo que aman?, ¿qué pasaría si la gente se dedicara lo que realmente aman en sus vidas?, ¿cuánta gente ni siquiera tiene la oportunidad de descubrir sus talentos pues no logran satisfacer lo más básico?

Es momento de cambiar, de reinventarnos, reeducarnos, de volver a empezar; Lydia Cacho en su libro Ellos hablan, dice “…el camino para dejar de ser nunca termina…” es clave empezar.

Entonces concluyo invitando a que estos días de aislamiento mantengamos activa nuestra libertad de pensamiento y actuemos en consecuencia.

Fuentes: